Cuando llega el momento de pensar en el texto editorial que acompañará el próximo número de una de las Loïes., consideramos el conjunto de contribuciones, artículos, imágenes, libros, etc. que conformará la publicación que estamos trabajando, en este caso, la decimonovena.
Lejos de ser una etapa rutinaria, se abre una hendidura con preguntas que les hacemos nosotras a los textos, más allá de lo que efectivamente dicen. Algo más se suma al trabajo de escritorio, se trata de una instancia cúlmine que da lugar al descubrimiento. ¿Qué buscamos? Algo que nos diga qué hacen todos estos discursos juntos, cómo se organizan, qué sentidos pueden construir en compañía que no configuraría cada uno en solitario…
Encontrar esa suerte de “efecto de conjunto”, de secreto escondido, de tesoro guardado es una de las delicias de editar.
Este número 19, pues, nos devuelve, como un susurro y al tiempo como un grito, mujeres que crean, mujeres que escriben. Mujeres. Una edición íntegramente escrita por mujeres que reflexionan, hablan, trabajan junto y sobre la producción artística de otras mujeres.
Mujeres de diferentes latitudes, de todas partes del mundo y del país, que rinden homenaje a la producción artística de otras a quienes admiran o con las que se formaron, como es el caso del texto que recupera la entrevista a Claudia Kappenberg durante su visita a Buenos Aires en la que presentó, entre otras de sus obras, la instalación inspirada en la intensa y desafiante vida de su maestra Hilde Holger; mujeres que escriben sobre mujeres en las que encontraron motivación e inspiración, como el caso de Silvina Szperling, Mariela Cantú y todo su grupo que despiden con un gran abrazo apretado a Graciela Taquini; profesionales críticas que han observado y reflexionado acerca de hechos escénicos o instalativos realizados por mujeres creadoras de la danza y la performance, como en Rasgar la línea de Mercedes Osswald, texto sobre la obra Dos cuerpos en desborde de Marina Amestoy que, por otra parte, dirige a dos mujeres, una de ellas, su hija; o como la crítica de Emma Bartoloni, quien, involucrando su propia sensibilidad, nos brinda su lectura sobre Crónica de una mujer de Alma Canobbio; o la nota de Susana Temperley, Superficie y memoria, sobre la instalación 1905-2001 Vienna – Bombay- Londres de Claudia Kappenberg realizada en Buenos Aires; o la de Karin Brygger quien describe en primera persona las sensaciones que experimentó frente a la danza de Fanny Kivimäki en Vingslag y el modo en que esta coreografía movilizó preguntas existenciales en la propia Brygger acerca del ser, la memoria y la supervivencia. Esta edición también nos acerca maestras de escritura que dan cuerpo a la poesía, como en Como una caída de Liliana Lukin, o a la prosa, como en Otra textura, lectura sugerida de Nora Moreno Macias sobre el libro Danza Situada de Andrea Castelli; o investigadoras, como Alejandra Rondón, quien, indagando en el lenguaje de la performance, aborda aspectos de gran relevancia para el arte del presente, como la cuestión de lo decolonial, lo corporal y su relación con lo protésico o el componente afectivo del arte feminista en un mundo transmedial, o como Alejandra Vignolo, quien, junto a las integrantes del proyecto que dirige, desde un abordaje filosófico de la danza, propone alternativas y cuestiona los supuestos epistemológicos y ontológicos de la tecnología que impera en nuestro hacer cotidiano y artístico; y también Victoria Alcala que dibuja las primeras líneas de una investigación de largo alcance acerca de límites, tensiones y cruces posibles entre voces, archivo y región sobre la danza en la provinca de La Pampa en Bailar entre pampas. Finalmente, en la pestaña de curaduría, Nora Moreno Macias y Claudia Molinari presentan Abrir La Boca, un trabajo que apenas comienza sobre el Archivo Lida Martinoli hallado recientemente en el Museo Histórico de La Boca; pueden buscar también en la Galería, donde encontrarán imágenes que dan cuenta de la labor comenzada.
Este número 19 de Loïe. puede pensarse como una manta hecha de retazos que, en proceso colaborativo, ha sido cosida por habilidosas manos femeninas. Manos que hilan el tiempo de mujeres de ayer que dejaron su legado en las de hoy, y también en otras que vendrán, manos que escriben y crean en un presente cada vez más incierto y desafiante.
A medida que avancen en la lectura, queridxs lectorxs tec, queremos que se sientan cobijadxs con la calidez de esta manta que les va cubriendo. Deseamos que puedan disfrutar la singularidad de cada escrito en vínculo con la singularidad de cada una de las obras, instalaciones y textos citados, y que, al mismo tiempo, puedan percibir ese tesoro que solo aparece cuando esos pequeños retazos de mundo se unen entre sí con los hilos de la palabra.
Artistas, escritoras, gestoras, investigadoras, hacedoras de esta comunidad, cada una de estas voces y creaciones que reunimos en esta edición lxs invitan a deslizarse y danzar -una vez más- entre los pétalos de Loïe.
Sean bienvenidxs a Loïe. 19…
Susana Temperley - Directora
Magdalena Casanova - Editora