{"id":10705,"date":"2026-04-16T11:22:57","date_gmt":"2026-04-16T14:22:57","guid":{"rendered":"https:\/\/loie.com.ar\/?p=10705"},"modified":"2026-04-16T11:31:38","modified_gmt":"2026-04-16T14:31:38","slug":"danzar-en-casa-y-danza-a-la-deriva-dos-luces-de-esperanza-en-la-noche-oscura-de-la-banalidad-del-mal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/loie.com.ar\/en\/loie-18\/sin-categoria\/danzar-en-casa-y-danza-a-la-deriva-dos-luces-de-esperanza-en-la-noche-oscura-de-la-banalidad-del-mal\/","title":{"rendered":"\u201cDanzar en casa\u201d y \u201cDanza a la deriva\u201d, dos luces de esperanza en la noche oscura de la banalidad del mal"},"content":{"rendered":"<p>Tiempos oscuros, tiempos arduos y turbios los que estamos viviendo. Seguro que la historia siempre ha entreverado luces, sombras y numerosos grises, pero ahora es dolorosamente evidente que estamos asistiendo a los intentos de implantar un dominio de clase, imperial, desembozadamente cruel, c\u00ednico, arrogante, imb\u00e9cilmente patriarcal, genocida y racista, que se sue\u00f1a total, invencible. Quiz\u00e1 lo \u00fanico nuevo es la transparente desverg\u00fcenza, la insolente exhibici\u00f3n de una prepotente maldad que se quiere impune. Pareciera que no hay lugar m\u00e1s que para la desesperanza. Es claro que la pol\u00edtica opresiva busca instalar en nuestros \u00e1nimos esa visi\u00f3n apocal\u00edptica, la de que s\u00f3lo nos es posible aceptar resignadamente la derrota\u2026 Pero no es as\u00ed, nunca ha sido, ni ser\u00e1 as\u00ed, la resistencia existe, la capacidad poi\u00e9tica social de las y los y les nadies tambi\u00e9n tiene historia, permanencia, constancia, coraz\u00f3n y sabidur\u00eda. Tambi\u00e9n -en medio de este tiempo de sombras- se est\u00e1n aventurando otras formas de civilidad, de afectividad, de construcci\u00f3n compleja de diversos sujetos sociales. Y puede pensarse que estos intentos son peque\u00f1os, modestos, casi gestuales, pero a mi juicio portan una enorme capacidad transformadora, porque muchos de ellos suponen una modificaci\u00f3n en el terreno de los afectos.<\/p>\n<p>Las subjetividades son tambi\u00e9n un territorio en disputa, se trata de un \u00e1mbito socialmente esencial, para nada intrascendente. En este sentido, recuerdo, por ejemplo, a Wilhelm Reich, quien nos mostr\u00f3, en <em>Psicolog\u00eda de masas del fascismo<\/em> (Reich, 1972), por qu\u00e9 es necesario problematizar el contradictorio y complejo soporte afectivo del fascismo. Para dar lugar a un mundo social er\u00f3tico (en el sentido amplio de la palabra) es del todo pertinente elucidar, complejizar, asumir la profunda centralidad social, civilizatoria, de lo afectivo.<\/p>\n<a href=\"https:\/\/loie.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/captura-de-pantalla-8.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter wp-image-10711\" src=\"https:\/\/loie.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/captura-de-pantalla-8-1200x675.jpg\" alt=\"\" width=\"489\" height=\"275\" srcset=\"https:\/\/loie.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/captura-de-pantalla-8-1200x675.jpg 1200w, https:\/\/loie.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/captura-de-pantalla-8-800x450.jpg 800w, https:\/\/loie.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/captura-de-pantalla-8-600x337.jpg 600w, https:\/\/loie.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/captura-de-pantalla-8.jpg 1366w\" sizes=\"auto, (max-width: 489px) 100vw, 489px\" \/><\/a>\n<p>Y como muestras de estos esfuerzos de construcci\u00f3n de otras subjetividades, amables y horizontales, en las ant\u00edpodas de los paradigmas pol\u00edticos tan\u00e1ticos, pienso en dos hermosos encuentros danc\u00edsticos a los que he tenido la oportunidad de asistir: <em>Danzar en casa<\/em> y <em>Danza a la deriva<\/em>. El primero, dirigido por Lupe D\u00edaz Beracierto, tiene lugar en la ciudad de Ciego de \u00c1vila, en la provincia del mismo nombre, en Cuba. El segundo, convocado y guiado por Solange Borelli, se desarrolla en Sao Paulo, Brasil. Si bien estos encuentros pertenecen a diferentes realidades geogr\u00e1ficas y sociales, me parece que coinciden en su apuesta \u00e9tica\/pol\u00edtica\/afectiva: la de romper con las habituales funciones posicionantes\/jerarquizantes de las, los y les participantes de los campos danc\u00edsticos, en beneficio de posibilitar espacios de convivencia y di\u00e1logo horizontal, no competitivo.<\/p>\n<p>Como es sabido, los encuentros\/festivales suelen ser \u00e1mbitos de ingreso o confirmaci\u00f3n de pertenencia legitimada (de acuerdo a los lugares comunes prestigiados y fuertes de los campos art\u00edsticos) a lo que el cr\u00edtico literario uruguayo \u00c1ngel Rama denominaba la ciudad letrada (Rama, 1998), es decir, ese espacio de la reproducci\u00f3n simb\u00f3lica del orden cultural\/pol\u00edtico dominante. <em>Danzar en casa<\/em> y <em>Danza a la deriva<\/em> se empe\u00f1an en desmarcarse de esta l\u00f3gica de legitimaci\u00f3n, buscan crear en la pr\u00e1ctica otra civilidad.<\/p>\n<p><em>Danzar en casa<\/em>, por ejemplo, es un encuentro\/festival \u201clocal\u201d, que ocurre en una hermosa y peque\u00f1a ciudad del centro de la Isla, a siete horas en bus de La Habana. El evento est\u00e1 m\u00e1s pensado como una fiesta com\u00fan que como un ritual de adquisici\u00f3n de prestigio. Lo dirige, como ya se apunt\u00f3, Lupe D\u00edaz Beracierto, quien articula su iniciativa y los esfuerzos de su peque\u00f1a empresa cultural (Latin Luli\u00b4s Productions) al trabajo del Ministerio de Cultura, del Consejo Nacional de las Artes Esc\u00e9nicas de Cuba, la Direcci\u00f3n Provincial de Cultura, del Consejo Provincial de las Artes Esc\u00e9nicas y de la UNEAC en Ciego de \u00c1vila. Pero, m\u00e1s all\u00e1 de lo que este enjambre de siglas puede hacernos pensar en la tierra firme del continente, lo que produce <em>Danzar en casa<\/em> es la irrupci\u00f3n de la sociedad civil danzante de Ciego de \u00c1vila. Danzan todas, todos y todes, decenas -si no es que cientos- de bailarines profesionales, aficionados y escolares de folklor campesino, de danza folkl\u00f3rica de cu\u00f1a africana (particularmente de la cultura haitiana), de bailarines de danza contempor\u00e1nea y de danza urbana, de danza de espect\u00e1culo, de danza queer, a quienes se suman las y los bailarines invitados internacionales (en las dos ocasiones en las que he podido asistir \u2013 en 2024 y 2025 \u2013 han sido de M\u00e9xico, Paraguay, Italia y Brasil) y los y las espectadores que tambi\u00e9n danzan. No es un concurso, no hay un filtro de \u201ccalidad\u201d o de \u201ctrayectoria\u201d, o de separaci\u00f3n entre \u201ccultura popular\u201d y \u201cde \u00e9lite\u201d que jerarquice a las, los, les participantes: quien desee bailar, puede integrarse a las dilatadas presentaciones que se realizan en la plaza central de Ciego de \u00c1vila y en los dos o tres poblados a los que el encuentro se traslada, porque se trata de un evento itinerante, inclusivo, en expansi\u00f3n, aglutinante. A lo dicho, hay que sumar que, en este encuentro, se hace homenaje a las y los maestros (verdaderos y verdaderas intelectuales org\u00e1nicos danc\u00edsticos), en especial a los directamente ligados a las culturas danc\u00edsticas populares. <em>Danzar en casa<\/em> permite testimoniar c\u00f3mo es que las danzas -esc\u00e9nicas y no esc\u00e9nicas- cubanas son sujetos sociales diversos, vivos -viv\u00edsimos- que se extienden en el tiempo, entreverando generaciones, tradiciones y apuestas innovadoras. Este encuentro permite advertir, experimentar, c\u00f3mo las y los cubanos habitan poi\u00e9ticamente sus culturas kin\u00e9ticas y c\u00f3mo todos los diversos g\u00e9neros danc\u00edsticos se han vuelto verdadero patrimonio com\u00fan, colectivo. Por eso ah\u00ed, en esa peque\u00f1a ciudad de la dignamente plebeya Cuba, el D\u00eda Internacional de la Danza (habitualmente el pen\u00faltimo d\u00eda de <em>Danzar en casa<\/em> coincide con el 29 de abril) se vuelve una fiesta horizontal, democr\u00e1tica, sonriente, ferozmente encarnada.<\/p>\n<a href=\"https:\/\/loie.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/captura-de-pantalla-2026-04-09-151549.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter wp-image-10708\" src=\"https:\/\/loie.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/captura-de-pantalla-2026-04-09-151549.jpg\" alt=\"\" width=\"429\" height=\"486\" \/><\/a>\n<p><em>Danza a la deriva<\/em>, encuentro so\u00f1ado, convocado, guiado (aunque no dirigido en t\u00e9rminos verticales) y sostenido por el esp\u00edritu libre de Solange Borelli, es tambi\u00e9n una apuesta por posibilitar formas comunitarias, horizontales, amorosas de convivencialidad. Como declara Solange, lo m\u00e1s importante en <em>Danza a la deriva <\/em>no son las presentaciones sino el encuentro en comunidad. Es necesario indicar que este encuentro define un primer posicionamiento: las obras convocadas deben estar arraigadas en la compleja realidad de la Am\u00e9rica Nuestra. Es una suerte de declaraci\u00f3n pol\u00edtica de principio: queremos constituirnos en nuestra propia centralidad. Esto no implica una cerraz\u00f3n solipsista, pero s\u00ed una delimitaci\u00f3n, una priorizaci\u00f3n. A partir de aqu\u00ed, el encuentro se despliega en una amplia diversidad y horizontalidad: diversos g\u00e9neros esc\u00e9nicos\/perform\u00e1ticos\/danc\u00edsticos, numerosas nacionalidades concurrentes, debate con la heteronormatividad y el patriarcado, apertura comprometida a la diversidad er\u00f3tica, presencia de las culturas afro y de las comunidades originarias, etc. Pero, sobre todo, el encuentro se caracteriza por encarnarse en una larga conversaci\u00f3n. Charlas, di\u00e1logos, despu\u00e9s y antes de las funciones, en las comidas compartidas, en los diversos espacios de la casa comunitaria que nos ofrece su albergue, en los traslados, en las reuniones para reflexionar juntos, juntas y juntes sobre las obras, sobre la Am\u00e9rica Nuestra, sobre la escena. Largas conversaciones en portugu\u00e9s, espa\u00f1ol, portu\u00f1ol y en lenguas originarias, en las miradas, en el danzar de la escena y de la fiesta, porque el asunto es dejarse afectar por lxs otrxs para conocerse, porque ya sabemos que un di\u00e1logo es verdadero si asume los desplazamientos, los descentramientos, la creaci\u00f3n de espacios nuevos posibilitadores de encuentro. <em>Danza a la deriva<\/em>, almas en movimiento, porque este encuentro es sobre todo un amoroso dispositivo para desplazarse, para integrar el ruido y la incomodidad fruct\u00edferas que nos invitan a movernos, a danzar, a problematizar nuestras certezas (\u00bfqu\u00e9 es lo danc\u00edstico, lo esc\u00e9nico, lo perform\u00e1tico, lo valioso de una propuesta?, \u00bfcu\u00e1l es el lugar del juicio cr\u00edtico?, \u00bfcu\u00e1les son nuestras prenociones naturalizadas?). Y como se trata de afectarse, de conmoverse, la comunidad de cada encuentro va dibujando su forma, su rostro, a lo largo de los d\u00edas en los que sucede esta constituci\u00f3n activa de comunidad. Por eso, aunque existe un plan, una programaci\u00f3n, no se sabe exactamente c\u00f3mo va a ocurrir el d\u00eda. Vamos deviniendo, fluir que desbanca jerarqu\u00edas y pretensiones de poder y que va desnudando almas, apuestas \u00e9ticas y temperamentos. Complejidad deviniente de los pares impares. Nueva civilidad. Y, en este empe\u00f1o de descentramiento, juega un papel muy importante la capacidad buenamente disturbadora de Solange y su equipo que nos sorprenden d\u00eda a d\u00eda a las, los, les participantes con l\u00fadicas \u201cprovocaciones\u201d que invitan al asombro y a la sonrisa. Y esto es muy importante, porque si bien en las obras, las coreograf\u00edas, los performances, las instalaciones, las ocupaciones, no est\u00e1n ausentes los dolores, los quiebres, las fisuras de la Am\u00e9rica Nuestra, la sustancia afectiva del encuentro es la alegr\u00eda que nace de la confianza. En un mundo en el que los poderes autoritarios quieren instalar como realidad intranscendible la competencia, el temor, el \u201cs\u00e1lvese cada quien como pueda y si puede\u201d, la experiencia de la convivencia en una comunidad confiada, sonriente y diversa es toda una apuesta radicalmente tierna y civilizatoria.<\/p>\n<a href=\"https:\/\/loie.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/captura-de-pantalla-2026-04-09-151517.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter wp-image-10710\" src=\"https:\/\/loie.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/captura-de-pantalla-2026-04-09-151517.jpg\" alt=\"\" width=\"446\" height=\"490\" \/><\/a>\n<p>Por supuesto que en las l\u00edneas precedentes s\u00f3lo he podido hacer un esbozo de estos dos encuentros cuyas l\u00f3gicas me parecen social y personalmente imprescindibles. Agradezco a Lupe y a Solange, a sus equipos de trabajo, a las, los, les participantes su empe\u00f1o er\u00f3tico de no ceder a la tiniebla. Y no es casual que se enuncien desde la capacidad felizmente irruptora de la danza. Que nadie nos quite nuestro derecho a ser sujetos danzantes, sabias y rebeldes corporeidades conmovidas, esperanzadamente movimientes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Fichas t\u00e9cnicas<\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Danzar en casa<\/em><\/strong>. <strong>Directora:<\/strong> Lupe D\u00edaz Beracierto. <strong>Fecha:<\/strong> del 27 de abril al 1\u00ba de mayo. <strong>Lugar:<\/strong> Ciego de \u00c1vila, Rep\u00fablica de Cuba. Nota: este a\u00f1o el encuentro realizar\u00e1 su cuarta emisi\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>Danza a la deriva.<\/em><\/strong> <strong><em>Plataforma latinoamericana de danza, performance y teatralidades. <\/em>Directora:<\/strong> Solange Borelli. <strong>Fecha: <\/strong>del 12 al 22 de noviembre. <strong>Lugar:<\/strong> Sao Paulo, Rep\u00fablica Federativa de Brasil. Nota: este a\u00f1o el encuentro realizar\u00e1 su d\u00e9cimo tercera emisi\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Referencias bibliogr\u00e1ficas<\/strong><\/p>\n<p>Rama \u00c1ngel (1998), <em>La ciudad letrada<\/em>, Arca, Montevideo<\/p>\n<p>Reich Wilhelm (1972), <em>Psicolog\u00eda de masas del fascismo<\/em>, Editorial Ayuso, Madrid<\/p>\n<p>Im\u00e1genes genitleza del autor del art\u00edculo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tiempos oscuros, tiempos arduos y turbios los que estamos viviendo.  &#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":10709,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[18,1],"tags":[],"class_list":["post-10705","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reflexiones","category-sin-categoria","ediciones-loie-18","autores-javier-contreras-villasenor"],"acf":[],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/loie.com.ar\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10705","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/loie.com.ar\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/loie.com.ar\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/loie.com.ar\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/loie.com.ar\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10705"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/loie.com.ar\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10705\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10759,"href":"https:\/\/loie.com.ar\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10705\/revisions\/10759"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/loie.com.ar\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10709"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/loie.com.ar\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10705"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/loie.com.ar\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10705"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/loie.com.ar\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10705"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}